/

TEPIC CAMBIA DE CARA

2 mins read

(Notas rápidas del Director)

El Nayar 28 de febrero de 1944.-La interesante visita hecha recientemente a la obra del Estadio y Campo Beisbolístico por el señor ingeniero Max Badelt tiene grande significación por inversionista residente en la ciudad de México desde hace bastantes años.

Esta obra, que se debe al esfuerzo del gobierno del Sr. Candelario Miramontes, encomendada al celo y actividad de un Comité que integran desinteresados y honorables vecinos, dará relieve a la administración pública porque se realiza con medios escasos y se tropieza con dificultades en todos los órdenes. Aunque a algunos, eternamente inconformes, les parezca mezquina y ridícula esta iniciativa oficial y aprovechen cualquier detalle del proceso de la obra, por nimio que sea, para enderezar la crítica envidiosa y estéril contra el gobierno, podemos afirmar que construcciones como esa no se hacen todos los años, ni tampoco en todo un período constitucional.

Pues bien, perdonándosenos la disgresión, el señor ingeniero Badelt, quien ha sido catedrático de la Escuela de Ingenieros; de la Escuela de Ingenieros Mecánicos y Electricistas y de otras Escuelas de primer orden; así como Gerente General de negociaciones importantísimas, de la propia ciudad de México y en la actualidad es Ingeniero Consultor de varias Empresas y del sector industrial y particular en general, emitió su opinión autorizada, en el sentido de haber encontrado EN LA PARTE DE RESISTENCIA de dichas obras, MUY SOBRADAS las precauciones tomadas, es decir MUY SOBRADA LA RESISTENCIA GENERAL DEL EDIFICIO.

Historia anterior

El sueño utópico de San Pancho: La historia de la Universidad del Tercer Mundo

Últimas publicaciones en